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Si algo debe poseer una marca es, sin duda, un manual de identidad corporativo, en el que se incluyan todos sus elementos visuales; desde el logotipo, hasta la tipografía que se ha utilizado para hacerlo.

¡¿Qué haríamos sin un manual de identidad corporativa?! Muchos creeréis que este tipo de manual lo tienen sólo las empresas de mayor importancia. Y, en cierto modo, estáis en lo cierto. Pero, desafortunadamente, este dato no es favorecedor para las pequeñas marcas, ya que todas ellas deberían contar con un manual así.

Os preguntaréis, ¿por qué es tan imprescindible un manual de identidad corporativo? Pues, porque además de contar con todos los aspectos que conforman tanto la imagen corporativa como la identidad visual, contiene las claves de cuándo y cómo aplicarlos.

Además, en este manual se incluyen todos los signos gráficos tanto virtuales como impresos, lo que facilita la interiorización de la imagen de marca, y a su vez, con la descripción de cómo y cuando utilizarlos, nos aseguramos su cohesión comunicativa y su coherencia visual.

En cuanto a los elementos que componen dicho manual, aquí os enumeramos todos aquellos que no deben faltar en ningún documento de este tipo:

  • Logotipo: este elemento visual es tan importante, que sin él es prácticamente imposible que asociemos una marca. Su elección es decisiva, ya que éste debe contar con todos los valores de la marca, y, además, ser lo suficientemente llamativo como para que el público lo retenga en su mente.  En el apartado de logotipo del manual de identidad corporativa, deben ir implícitos tanto su tamaño como el formato en el que se ha diseñado. Recordad que en la sencillez está el éxito.

 

  • Colores corporativos: al igual que ocurre con el logotipo, la elección de los colores corporativos es crucial, ya que, aunque no lo parezca, un logotipo se recuerda en gran medida por sus colores. Además, los colores que se elijan deben estar en consonancia con los valores de la marca. Un dato a destacar es la importancia de aplicar correctamente los porcentajes CMYK y RGB.

 

  • Tipografía: si hay un factor notable además del logotipo y el color corporativo, ese es la tipografía que se utilice. La buena transmisión de la identidad corporativa depende en gran medida de este elemento, ya que ésta tiene que ser coherente. Aparte de ir acorde con la imagen corporativa de la marca, ésta debe pertenecer a una misma familia tipográfica, en todos los formatos en los que se utilice.

 

Si sigues los pasos que te hemos ido describiendo a lo largo del post, te asegurarás un manual de identidad corporativo digno de ser mostrado. Si quieres saber más sobre elementos importantes dentro del branding, visita nuestra web y te convertirás en un experto.

 

 

 

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